jueves, febrero 8

libros

Tengo la extraña suerte de vivir en casas que contienen las pertenencias de los antiguos habitantes. No estoy hablando de objetos olvidados sino de casi todas sus cosas porque el retorno es más o menos cercano.

Entre las cosas que uno no se lleva cuando se va a vivir a otro país por un tiempo están los libros. Así que ahí están, en sus estanterías, esperando que alguien más los descubra... Y ahí llego yo. Los miro, los acomodo, les saco el polvo y los ordeno mentalmente para ver por cuál empiezo.

Donde acabo de aterrizar hay muuuchos libros. Todavía están esperando el proceso anterior hasta que el pintor termine su trabajo. Pero estoy ansiosa por comenzar...

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