lunes, julio 19

cambios

A veces las cosas cambian sin que una se lo proponga. Otras veces con mucho esfuerzo. Creo que esta vez fue una mezcla de ambas. "Tal vez fue algo de la puesta de sol, o algún efecto secundario del té"... lo cierto es que la tristeza se fue. Un día me encontré vacía de angustia, ya había llorado todo lo que tenía para llorar, había mirado todos los vasos medio vacíos y sufrido todos los dominios de todos los domingos. Entonces, de repente, me cambié de lugar, ya no estoy donde estaba, no tengo claro donde estoy ahora, pero seguro que en un mejor lugar donde, a pesar de ser invierno, el sol sale todos los días.

sábado, julio 3

celeste

La "celeste" es una camiseta sufrida. Tiene un pasado glorioso asociado a una hazaña conquistada hace 60 años pero después, y sobre todo para nuestras generaciones, siempre fue una historia de derrotas y esperanzas frustradas. Hace 40 años, dicen los que saben, logramos llegar a este mismo lugar, pero aquella vez terminamos cuartos. Eso es lo más abajo que podemos quedar ahora también, pero también está toda la esperanza de dos partidos que nos pueden llevar a ser campeones.

No importa lo que pase, la fiesta ya se está viviendo, la alegría en la calle, las banderas en las casas y en los autos, los niños vieron a Uruguay en el mundial primero y después lo vieron ganar y llegar hasta el final. Nuestras generaciones nunca vieron esto.

Si existen los milagros ayer nos los gastamos todos, pero seguimos y las esperanzas se redoblan, aunque como buenos uruguayos (medidos) todos decimos que con esto ya nos damos por satisfechos, en el fondo es para evitar las frustraciones, pero queremos ser campeones sin dudas.

Tabarez dijo ayer que "algo nos empuja a la gloria", y a coro contestamos, y sí, tres millones de personas están empujando, todos fuimos Suárez metiendo mano en el arco, todos fuimos el travesaño rechazando el penal que nos podía despertar del sueño, todos fuimos Muslera atajando los penales y todos fuimos Abreu, picándola y todo.

Si podemos tomar el fútbol como metáfora de la vida ¿será momento de sacarnos el peso de la historia y construir la nueva mirada?

domingo, junio 27

metamorfosis

¡Lindo día! Sí, a pesar de que está lloviznando mansamente y hace frío es un lindo día. Siempre depende de nuestras expectativas. Hoy es un domingo perfecto para estar sucuchada en casa, me levanté tarde despúes de un sábado muy bueno, y sigo de pijama, sin bañarme, con la bolsa de agua caliente, la estufa prendida, mirando de reojo algún partido del mundial con resultado previsible, preparando parciales, tomando té y planificando los días que vienen.

No podría ser mejor el entorno para este domingo invernal. A pesar de la tos y la falta de voz, algo está cambiando internamente y es un alivio. El calor y color empiezan a hacerse cargo de mí de distintas formas y la metamorfosis está sucediendo dentro del capullo. Parece que en invierno las mariposas también son posibles.

sábado, junio 12

desasosiego

Buenísimo, para los catellanoparlantes, véanlo que lo van a entender perfectamente. Nos parecemos en todos lados. Con ustedes "Arròs covat".

mujeres

Diez mujeres de varias generaciones nos juntamos a disfrutarnos, compartirnos y sentirnos queridas y acompañadas. Cada una con su historia, con sus amores y desamores, con sus experiencias, cargas y felicidades, hablando todas juntas en algún momento y riéndonos a carcajadas en otro. No era la pretensión el exorcismo pero a mí me sirvió como tal. El aquelarre hace que la magia aparezca y el corazón se caliente. Cuarenta años de diferencia entre algunas pero hubo una comunión inexplicable, una mirada que no se entiende así de fácil.

Hoy seguí tras esa mirada, pretendiendo entender algunas cosas del mundo, o por lo menos sentirlas más cercanas. Me puse a escuchar varios discos, algunos que compré hoy, otros que ya tenía, con distintos orígenes y momentos vitales, pero que hoy conforman la cosmovisión perfecta. Ana Prada, Julieta Venegas, Martina Gadea, Suzanne Vega...

Hay ciertos impulsos vitales inexplicables, hay pulsiones que nacen desde algún lugar sin saber por qué ni hacia dónde van, pero cuando el encuentro sucede la cosa cambia y el sol sale a pesar del invierno y la lluvia.

¡Gracias a todas las mujeres de mi vida!

jueves, junio 10

perdida

Conocerse claro está que necesita su tiempo, diría el Darno.

Y sí, al principio uno nunca es su mejor versión, nervios, sobreactuación, exposición, torpezas varias. Más si a eso le sumamos presión y muchas expectativas. Si la necesidad de perfección instantánea supera a las ganas de exploración, seguramente, los intentos queden por el camino con el consecuente nuevo intento y así sucesivamente. Nunca llega el momento de relajarse y dejarse ser y eso cansa mucho.

¿Cuándo le empezamos a pedir a la vida la satisfacción instantánea sin el esfuerzo que implica la construcción? ¿Cuándo comenzamos a descartarnos antes de darnos las oportunidades? ¿Cuándo se largó esta carrera y empezamos a dejarnos por el camino sin mirar para atrás? ¿Cuándo nos perdimos y dejamos de encontrarnos? ¿Cuándo se pasó todo este pedazo de vida? ¿Cuándo di vuelta la esquina y me perdí?

martes, junio 8

decisiones

Vino y lentejas fue la cena de hoy. Hace frío y el clima no ayuda. Pero el espíritu está por aparecer.

Creo que tengo que tomar algunas decisiones que me hagan más feliz. No puedo permitir que algo que hipotéticamente me debería hacer bien me haga sentir angustia y bronca. Tengo que dejar algún grupo. No puedo ser una profesora que va a desgano y se va peor.

Pa'hacerla vamo'a hacerla bien, diría Olmedo. Así que intentaré tomar del todo las riendas de mi vida, dejarme de joder y ser infinitamente feliz. Decretado.

domingo, junio 6

aprendizajes

¿Por qué es tan difícil de aprender que 8 por 7 es 56?
¿Y por qué eso no es lo más difícil que tenemos que aprender?
¿Por qué aunque repetimos mil veces que no hay que escribir ni actuar en determinadas situaciones, bajo determinados estímulos, lo terminamos haciendo irremediablemente?
¿Por qué una y otra vez tropezamos con la misma piedra?
¿Por qué después de alguna crisis emocional, por pequeña que sea, no nos alejamos de todo teléfono y computadora que pueda generar una situación peor?
¿Por qué después de una noche terrible (causada por dolores menstruales, sobredosis de analgésicos con cafeína, falta de sueño y alguna situación exaltante) sólo me puedo acordar del "pavo inductivista de Popper" que después de acumular pruebas pronosticaba que comería todos los días a las 9 de la mañana (como hasta ese momento) justo la mañana de navidad?
¿Por qué todo eso termina bajo el título "disquisiciones inútiles de una noche de insomio", lo único creativo de toda la situación?
¿Por qué la sensación de insatisfacción permanece aunque le demos un 8 a la vida?
¿Por qué 8 por 7 no es lo más difícil que tenemos que aprender?

miércoles, junio 2

parar

El tiempo vuelve a ser una de mis preocupaciones, o vuelve a aparecer en estas líneas porque nunca dejó de ser parte de mis preocupaciones ciertamente. Falta de tiempo en general: para dormir, para estudiar, para llegar, para amar, para soñar... para todo. Sacarle horas a una cosa para hacer la otra parece ser la consigna. Vivo corriendo atrás de algo sin saber qué es lo que corro. Tengo ganas de parar pero no sé cómo. ¿Será contrapedal?