sábado, junio 12

desasosiego

Buenísimo, para los catellanoparlantes, véanlo que lo van a entender perfectamente. Nos parecemos en todos lados. Con ustedes "Arròs covat".

mujeres

Diez mujeres de varias generaciones nos juntamos a disfrutarnos, compartirnos y sentirnos queridas y acompañadas. Cada una con su historia, con sus amores y desamores, con sus experiencias, cargas y felicidades, hablando todas juntas en algún momento y riéndonos a carcajadas en otro. No era la pretensión el exorcismo pero a mí me sirvió como tal. El aquelarre hace que la magia aparezca y el corazón se caliente. Cuarenta años de diferencia entre algunas pero hubo una comunión inexplicable, una mirada que no se entiende así de fácil.

Hoy seguí tras esa mirada, pretendiendo entender algunas cosas del mundo, o por lo menos sentirlas más cercanas. Me puse a escuchar varios discos, algunos que compré hoy, otros que ya tenía, con distintos orígenes y momentos vitales, pero que hoy conforman la cosmovisión perfecta. Ana Prada, Julieta Venegas, Martina Gadea, Suzanne Vega...

Hay ciertos impulsos vitales inexplicables, hay pulsiones que nacen desde algún lugar sin saber por qué ni hacia dónde van, pero cuando el encuentro sucede la cosa cambia y el sol sale a pesar del invierno y la lluvia.

¡Gracias a todas las mujeres de mi vida!

jueves, junio 10

perdida

Conocerse claro está que necesita su tiempo, diría el Darno.

Y sí, al principio uno nunca es su mejor versión, nervios, sobreactuación, exposición, torpezas varias. Más si a eso le sumamos presión y muchas expectativas. Si la necesidad de perfección instantánea supera a las ganas de exploración, seguramente, los intentos queden por el camino con el consecuente nuevo intento y así sucesivamente. Nunca llega el momento de relajarse y dejarse ser y eso cansa mucho.

¿Cuándo le empezamos a pedir a la vida la satisfacción instantánea sin el esfuerzo que implica la construcción? ¿Cuándo comenzamos a descartarnos antes de darnos las oportunidades? ¿Cuándo se largó esta carrera y empezamos a dejarnos por el camino sin mirar para atrás? ¿Cuándo nos perdimos y dejamos de encontrarnos? ¿Cuándo se pasó todo este pedazo de vida? ¿Cuándo di vuelta la esquina y me perdí?

martes, junio 8

decisiones

Vino y lentejas fue la cena de hoy. Hace frío y el clima no ayuda. Pero el espíritu está por aparecer.

Creo que tengo que tomar algunas decisiones que me hagan más feliz. No puedo permitir que algo que hipotéticamente me debería hacer bien me haga sentir angustia y bronca. Tengo que dejar algún grupo. No puedo ser una profesora que va a desgano y se va peor.

Pa'hacerla vamo'a hacerla bien, diría Olmedo. Así que intentaré tomar del todo las riendas de mi vida, dejarme de joder y ser infinitamente feliz. Decretado.

domingo, junio 6

aprendizajes

¿Por qué es tan difícil de aprender que 8 por 7 es 56?
¿Y por qué eso no es lo más difícil que tenemos que aprender?
¿Por qué aunque repetimos mil veces que no hay que escribir ni actuar en determinadas situaciones, bajo determinados estímulos, lo terminamos haciendo irremediablemente?
¿Por qué una y otra vez tropezamos con la misma piedra?
¿Por qué después de alguna crisis emocional, por pequeña que sea, no nos alejamos de todo teléfono y computadora que pueda generar una situación peor?
¿Por qué después de una noche terrible (causada por dolores menstruales, sobredosis de analgésicos con cafeína, falta de sueño y alguna situación exaltante) sólo me puedo acordar del "pavo inductivista de Popper" que después de acumular pruebas pronosticaba que comería todos los días a las 9 de la mañana (como hasta ese momento) justo la mañana de navidad?
¿Por qué todo eso termina bajo el título "disquisiciones inútiles de una noche de insomio", lo único creativo de toda la situación?
¿Por qué la sensación de insatisfacción permanece aunque le demos un 8 a la vida?
¿Por qué 8 por 7 no es lo más difícil que tenemos que aprender?

miércoles, junio 2

parar

El tiempo vuelve a ser una de mis preocupaciones, o vuelve a aparecer en estas líneas porque nunca dejó de ser parte de mis preocupaciones ciertamente. Falta de tiempo en general: para dormir, para estudiar, para llegar, para amar, para soñar... para todo. Sacarle horas a una cosa para hacer la otra parece ser la consigna. Vivo corriendo atrás de algo sin saber qué es lo que corro. Tengo ganas de parar pero no sé cómo. ¿Será contrapedal?

jueves, mayo 27

sonidos

Hacía tiempo que no habitaba tanto rato seguido mi casa. La ley de las compensaciones debe estar detrás de esto, tantas ausencias seguidas que me obligan a dejarla por varios días hace que con esta gripe me vea obligada a quedarme adentro dos días enteros. Verla amanecer y anochecer desde adentro tiene su magia y los sonidos que lo acompañan también. Las rutinas laborales evitan que pueda disfrutarlo entre semana de esta forma.

Me levanto, abro las persianas, que evitan la luz mañanera en mi cara sobre la almohada, calzo las pantuflas y bajo las escaleras. Prendo la radio y la computadora antes que cualquier otra acción. Levanto persianas y corro cortinas, también es bueno que entre la luz en el living, donde me dispongo a vivir el día entero. Está claro que ayer el día fue parecido, es sin duda el habitat de una persona encerrada, miles de cosas sobre la mesa ratona, el sillón abierto con el acolchado sobre él y la bolsa de agua caliente (ya fría) debajo.

Afuera se sienten voces de niños que juegan, pocas pero cercanas. Me hago el café con leche, chequeo el correo y miro el facebook. Me rio un rato con la radio y me pongo a corregir un artículo que tenía que haber entregado hace unos días. Me da sueño y pienso si es verdad que estoy enferma o me estoy haciendo la viva para quedarme sucuchada en casa durmiendo calentita...

Apago la radio para concentrarme, escribo un rato y duermo otro. Me levanto y sigo escribiendo. Termino una versión no muy buena del trabajo y se lo mando a mis compañeros, no puedo hacer más por hoy. El sol se fue hacer rato y no me di cuenta.

Ahora, después de un rato de tele, invade el sonido de los tambores que vienen desde la esquina. ¿Estarán ensayando algo?, ayer sonaron como hasta la 1 de la madrugada, que fue cuando recobré la conciencia y me trasladé del sillón a la cama. Pasos de vecinos, una moto que pasa, ollas que se acomodan en alguna cocina para comenzar a preparar la cena y las teclas que repiquetean.

Segundo día de reclusión que se va terminando, mañana saldré y me encontraré con los sonidos del afuera. Pero todavía me queda un rato más de nido.

miércoles, mayo 26

convivencia

Cinco horas y varios litros de té después me propongo escribir en este blog abandonado. Repasé cada uno de sus post y me entreveré con sus temas recurrentes. Pasan las hojas y vuelvo sobre lo mismo. ¿Será que sólo de esto está compuesta mi vida, disquisiciones sobre el amor, el tiempo y la felicidad? No sé por qué lo abandoné, me gusta encontrarme en pensamientos de hace un tiempo y descubrir las palabras.

Un temor que apareció hace como un año, cuando lo estaba dejando, fue el cambiarlo por otro y aunque no quería fue lo que hice. Descubrí que con el otro la cosa era más simple y obtenía mayor respuesta. Ahora me doy cuenta que no se pueden comparar y que ambos pueden tener un lugar en mi vida. Que son distintos y que despiertan cosas diferentes en mi.

Espero que este retorno sea para quedarme y reencontrarme, más allá de las gripes, el cansancio o el tiempo esquivo.

¡Que vivan el blog y el facebook dentro de mi y fuera!